viernes, 26 de febrero de 2016

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TELESERIE “EL SULTAN” (TIMS PRODUCTIONS 2011) – CRITICA. ¿Qué culpa tiene Onur?

No puedo entender como un canal de señal abierta que tan buenos contenidos ha producido desde su creación, puede ahora decir que “se viene con todo” como eslogan cuando “estrenas”  unitarios del tipo “Como dice el dicho”, “Mujer, casos de la vida real”, porquerías de telenovela sin éxito en su país o por ultimo ¿El chapulín colorado? En serio canal 9 quiere levantar su señal con esto o comienzan a tocar fondo. Lo peor no es eso, si no que dentro de esa “alianza estratégica” con América televisión, hasta cierto punto comprensible porque después de todo te guste o no te estas uniendo al canal líder desde hace quince años, lo más lamentable es que estas sacrificando tu identidad como empresa, estas tirando la toalla y diciéndole a tu teleaudiencia, poca pero fiel, que a partir de ahora te conviertes en el  nuevo patio trasero del canal de Santa Beatriz y lo peor, tu señal sigue sin levantar.

En medio de este viro por parte de canal 9, sus nuevos aliados de canal 4 le prestaron una de sus producciones turcas que ya antes habían anunciado, así es como Andina Televisión se une al fenómeno turco y emite actualmente una verdadera superproducción, o al menos así la vienen publicitando como nunca lo llegaron hacer con algunos de sus enlatados brasileños, “El Sultán” como se le conoce en Latinoamérica, tiene como mayor gancho el protagónico del actor que dio vida a Onur en “Las mil y una noches” y narra una aventura personal por la conquista del imperio Otomano, mientras que las desventuras amorosas llegan por el lado de las concubinas y los celos de la primera esposa y la madre del sultán.

El mayor punto en contra, sin mencionar el hecho de que a algún peruano promedio le importe o supiera al menos historia universal, está en ese harem que representan y es que juro por Dios que son tan chiquillas, que no me creo su comportamiento tan “profesional”, tanto así que en cualquier momento pienso que cualquiera de ellas va a sacar un celular y tomarse una selfie y etiquetarla con algo como “tomándonos un baño (con toalla encima), antes de ir a la cama (del sultán)”.

Lo mismo le pasa a la protagonista, que hasta ahora no sé que busca, como esclava pareciera que la mueve la venganza (cliché), después comienza una disputa tan personal por tener la exclusividad del sultán que me parece insultante, al final entre las intrigas de la primera esposa más la “mamitis” del sultán esto pinta más para ser la versión turca de “Dos mujeres, un camino” que una ficción histórica, porque la autoestima de Alexandra solo es comparable a la de Tanya del culebrón mexicano.

Las historias de concubinas y harenes de emperadores no son extrañas ni exclusivas de los turcos, los Coreanos lo hacen recurrentemente en sus doramas ("Una joya en el palacio") y de alguna forma los brasileños lo hicieron es sus ficciones de negras esclavas vejadas por el gamonal de turno. Lo más importante en este tipo de historias, a mi punto de vista está en la rebeldía que imprima alguna de las protagonistas por encima del romance elucubrado que se comienza a tejer o los celos precipitados de las primeras “queridas”.

Justifico el machismo que se muestra porque la sociedad de la época era así y me imagino que la árabe peor aún, pero no es la primera historia en donde una mujer tiene que usar la cama para ascender al poder, Xica DaSilva lo hacía con su comendador y en el Perú, “La Perricholi” lo hizo con el virrey, ejemplos hay muchos lamentablemente “El Sultán”, independientemente de la proyección técnica que tampoco me parece del otro mundo dejando solo (quizás) la música incidental, se cae por una premisa poco inteligente, personajes cuadrados y un desarrollo sin el mínimo chiste por lo menos para justificarla.

Hay varias opciones para decirle a Suleymán y compañía, que la verdadera leyenda turca no es esta sino lo fue “Las mil y una noches” y al grupo ATV decirles que “Onur”, no es el “Chapulín Colorado”.

domingo, 21 de febrero de 2016

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CLÁSICAS DE TELENOVELA: “MI SEGUNDA MADRE” (TELEVISA 1989) – CRITICA. No todas las madrastras son brujas


Hace un par de años Televisa hizo un refrito de esta historia “Por siempre mi Amor”era el título de una producción que describiéndola en una sola palabra seria “decepcionante” porque nunca dio la talla, a pesar de que la base es muy parecida, lamentablemente fue una adaptación fallida y ahora que tenemos la oportunidad de ver la original entendemos porque. “Mi segunda madre” tiene una forma de desarrollarse muy particular y es a partir de las desilusiónes amorosas en como vamos conociendo a los personajes centrales, primer dato importante son personajes maduros una constante en las ultimas historias originales de Eric Vonn (“Cielo Rojo”, “Vivir a Destiempo”), Daniela es profesional e independiente y él Juan Antonio es el marido infiel y mal padre, ambos rompen las reglas, que a partir de la desgracia tienen el pretexto perfecto para el primer encuentro y el futuro enamoramiento en un viaje en crucero.  

María Sorte brilla por si sola y tiene la virtud que da la hermosura de la madurez y la elegancia, es una pena que ahora este relegada en papeles segundones (“Corazón que miente”) mientras que su galán Enrique Novi desempeña un rol más parco, casi aburrido un arquetipo muy raro. Se nota que Eric Vonn tiene preferencias por personajes que tengan segundas oportunidades en el amor, el talento del guion todavía no llega a su punto más sólido, que se supone será cuando pasen los años, pero al principio tiene la agilidad de una historia rápida que solo a la media hora se descubre el engaño de Alberto y muere la mujer de Juan Antonio, los dos hechos trascendentales de la historia.

Otro mérito de la original es el desdoblamiento de las villanas de la historia a diferencia de la adaptación que hicieron de la tía Sonia (Dominika Paleta) en la ambiciosa y sisañoza  a la misma vez, en cambio en “Mi segunda Madre” aprovecha a dos personajes distintos los que desempeñan cada rol, dándole más convencimiento a la historia. Es precisamente en este punto en donde la historia brilla retratando un matrimonio sin amor, por compromiso, gastado y que evita hasta mirarse, los tíos Sonia y Enrique son los personajes más atractivos en los primeros capítulos en especial sus intenciones ocultas, donde se esconde la frustración maternal y sexual de la tía Sonia (la ahora escritora Liliana Abud), en cambio Irene es una villana más superficial y el drama del villano y su posterior venganza tiene el mismo destino que en la nueva versión, recalcando que Fernando Ciangherotti esta sobreactuado.

Por último el secundario más importante es Manuel (desconocido David Rencoret) que retrata un “varón” totalmente distinto, fuera de la timidez, casi con una sensibilidad femenina porque se entiende que él quiere encontrar el verdadero amor y como ese sentimiento le es desconocido no sabe como comportarse obviamente no ayuda su simpatica “mamitis” que tiene, después la telenovela aborda el tema de la soltería, del amor frustrado, del engaño, la infertilidad femenina y de la abnegación de los padres y se enredan con temas de telenovela clásicos.

Tener la oportunidad de ver este tipo de historias es un lujo, porque era otra la televisión y era otra forma de hacer telenovela ¡sin escotes!, aparte de ver la etapa joven de los actores famosos como Daniela Castro o Cintya Klitbo, en una producción de Juan Osorio que más adelante por lo que se lee tocara temas “atrevidos” como la homosexualidad y el tema de la violación en las cárceles (todo con el recurso de la insinuación) además de que técnicamente está muy bien, solo quizás lo más chirriante es el veintiunico tono de la telenovela, pero por lo demás el mensaje es otro y se entiende, ¡No todas las madrastras son brujas!.

lunes, 15 de febrero de 2016

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TELENOVELA “FUERZA DEL DESEO” (REDE GLOBO 1999) – CRITICA. El teatro de los brasileros

A nadie sorprende el nivel de las producciones de Rede Globo especialmente cuando hablamos de producciones de época, donde se nota el talento de la dirección escénica, de cámara o mejor la de arte, al igual que el talento que podemos apreciar delante de cámaras, la historia complementa muy bien en estos aspectos principales y sobre todo primordiales, en el primer capítulo notas una fuerte carga por imprimir un ambiente casi teatral, y es que en los primeros planos solo faltaría una cortina para cerrar cada acto y ese punto es lo que más me ha llamado la atención en esta telenovela que sus escenas son más actos que otra cosa, creo que ayuda mucho en imprimir un ambiente correcto para la época que retratas, pero también hay que aceptar que corta mucho la fuerza de las escenas a eso le sumamos el fallo del doblaje del canal que la trasmite actualmente y que todo pareciera verse mas añejo de lo que es, y un detalle técnico como critica seria el de la iluminación y es que hay escenas a full velas que definitivamente no daría esa luz "natural" en escena. “Fuerza del deseo” viene de la mano de uno de los escritores con mayor fama en la industria del país Gilberto Braga pero creo que peca de muchos formulismos vistos hasta ahora, estamos a inicios de siglo veintiuno y pareciera que la telenovela ya no puede ofrecer más de lo que nos ha ofrecido.

La telenovela no carece de intensidad en el conflicto principal pero se hace más atractivo en las primeras semanas principalmente por su estampa visual, y me refiero desde la fotografía, los exteriores que son ciudades artesanales pero bien hechas, hasta ver la presentación de cada personaje y es que les juro que es una maravilla la forma en cómo se conocen los protagónicos, el esperando desde abajo y ella bajando las escaleras, el flechazo de las primeras miradas y el descubrimiento que es una madame del burdel del pueblo, esos son los niveles a los que llega una telenovela brasilera y no digo que descubramos la octava maravilla pero siempre en las telenovelas brasileras hay algo más que las hacen más atractivas para el público y es esa forma de maquillar los conflictos sociales en una época en donde todo era más escandaloso, desde el hijo rebelde que rechaza al padre, un esposo que maltrata a su mujer, la debilidad del hermano menor o una prostituta que se enreda con el padre y el hijo, no es extraño pensar que con esta misma base nacieron otras joyas como "Azul Tequila" de TvAzteca.


La telenovela también tiene tramas históricas en donde vamos conociendo la ruina de la familia, a diferencia de clásicos de telenovelas históricas de mulatos y blancos deja fuera los conflictos eróticos de sus estereotipados y sobresexuados negros esclavos como lo podemos ver en la atrevida “Xica, Dasilva” (que curiosamente da inmediatamente después) o “Isaura, la esclava”, en cambio aquí los negros esclavos son parte de la decoración, debido a que estamos en la etapa republicana brasilera y el nacimiento de la nueva burguesía, en este aspecto lo eleva la rivalidad y venganza con un antiguo rival de amores que rechazado por ser pobre y ahora adinerado regresa para arruinar al padre del protagonista. Fuera de los dos conflictos principales “Fuerza del deseo” fue una apuesta bien montada y ejecutada, lamentablemente cae en la rutina hasta lo que se ha visto en su reciente reestreno por el cable, no sé si juzgarla por lo visual o por su guion efectivo pero sin sorpresa y lejos está la premisa impactante y de regalarnos la mejor escena de una telenovela brasilera, (¡Doña Bella montada desnuda en el caballo!) En cambio vemos una versión con desmayos teatralizados e intensidad actoral pero sin la transgresión de otras obras de época como Xica o Doña Bella en su momento, incluso los peruanos tenemos una obra de época que no tendría nada que envidiar en lo erótico y polémico como lo fue la primera versión de "La Perricholi". No es oro todo lo que brilla, brasileros.

martes, 9 de febrero de 2016

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2 x 1: “CORAZON QUE MIENTE” Y “UN CAMINO HACIA EL DESTINO”. Sacrosantos refritos


Televisa estrena dos nuevas telenovelas y como para no romper el molde, entre rumores de crisis y formatos más cortos, son dos refritos de telenovelas clásicas. El problema es el de siempre desde la perspectiva del televidente que soy antes que un aficionado a la crítica (destructiva) se me hace injustificado tener en la actualidad cualquiera de estas telenovelas, a pesar de eso el trabajo en ambos casos de las productoras es al que estamos acostumbrados y hemos apreciado en sus producciones anteriores, mientras que Mapat apuesta por  una telenovela con un antecedente previo y rivalidades, Nathalie Lartilleux lo hace por una completamente rosa. Tanto “La hija del Jardinero” o “Laberintos de Pasión” (última versión hecha por don Ernesto Alonso) resaltan más por el guion la primera y por el nivel de producción la segunda, no fueron telenovelas redondas sobre todo en el caso de “Laberintos de Pasión” cuya apreciación lo hice en su momento cuando se transmitió por el cable (TELENOVELA "LABERINTOS DE PASIÓN" (TELEVISA 1999) - CRITICA. Ernesto Alonso tiene mejores telenovelas) lo mismo podemos decir por las deficiencias técnicas en el caso de la producción de Azteca tv pero aparte de eso, las nuevas versiones no tienen nada nuevo que aportar y cojean de los mismos problemas de siempre.

Haber para ser claros y concisos cuando se adapta historias a la actualidad generalmente se cambian los modos y no el cómo que en estos casos se caen de predecibles, aparte de eso en ambos casos hablamos de una forma superficial en los detalles pero sin cambiar la dirección del movimiento, las intenciones en los diálogos o las personalidades de los personajes que son los mismo en los originales (salvo las excepciones de cambiar el género del personaje), en este sentido en ambas telenovelas intercambiamos la naturalidad de las escenas por paisajes más grandes o escenas más intensas pero totalmente reconocibles, el mismo defecto de “La sombra del pasado” o “La Gata”, lo malo de las telenovelas que se estrenaron es que se declinan por impostar personajes es el caso de Alejandro Tommasi y un tanto el de Gustavo Rojo ambos son buenos actores incluso si a alguien había que rescatar de esa aberracion llamada "Hasta el fin del mundo" era a Tommasi lamentablemente para los dos lucen demasiado demacrados físicamente y actoralmente y eso da pena, lo mismo le pasa con sus secundarios quieren tramar un melodrama a partir de situaciones muy desgastadas, en ningún caso Mayrin Villanueva o Lisset Morelos apoyan para recrear el maltrato asfixiante por parte del marido y el padre respectivamente mientras que el soporte maduro y masculino no llena la pantalla tanto Aravena como Diego Olivera son dos actores del montón que Televisa comienza a arrinconar.

Para el caso mi opinión personal solo con el primer capitulo o algunas escenas de lo que he podido ver de ambas telenovelas en ninguna he podido apreciar el potencial necesario, lo que no excusa de ser refrito recordando que a pesar de que "Yo no creo en los hombres" no fue de mis favoritas no puedo negar el nivel que alcanzo, los repartos lo juegan todo en este tipo de producciones en ambos son irregulares para mal, lo único que noto en ambos casos es una deficiencia argumentaria por contar todo precipitadamente, por hacer crecer rapidamente a sus actores infantiles e iniciar la historia principal de amor y desamor, entre el odio de los padres y la melcocha de sus protagonistas. Creo que encerrar el ritmo entre las argucias ya conocidas le quita "credibilidad" a tu adaptacion, en fin ya todos sabemos que el viejo se volverá un enfermo mental o que la condenada de la prima es la amante del marido maltratador y por supuesto que los protagonistas terminaran casandose ¿o no?. Entonces que sentido tiene ver estas telenovelas, sacrosantos refritos.

miércoles, 3 de febrero de 2016

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TELENOVELA “TU Y YO” (TELEVISA 1997) – Critica final de telenovela. No todas las hyperfarsas son exitosas


PALABRAS INICIALES

Y Emilio Larrosa lo sabe con “Dos Hogares”, “Libre para Amarte” y su última producción “Amores con Trampa” y el cable me ha hecho conocer una más de la lista de fracasos del señor. “Tu y Yo” fue una producción que venía precedida de verdaderos hits, entonces los motivos de su poco éxito internacional y del desconocimiento total (de no ser por el fallecimiento del cantautor Joan Sebastián) es que simplemente el público a veces se traiciona así mismo, podemos gozar con los enredos amorosos de un trailero y sus dos mujeres o reír de la huachafada de un Huicho Domínguez pero a veces no empatizamos con la figura del anti galán (con piel brillosa y secuelas de acné) o que haya más improvisaciones que talento (Olga Breeskin), a veces no soportamos el cartón de la escenografía o simplemente no es suficiente las villanías cuasi ridículas, por eso llegado un momento ver primeros actores o a la mismísima Itati Cantoral, que interpreto como favor una caricatura de la caricatura llamada Soraya Montenegro, da gracia eso sí porque Itati es única y mucho más lo fue la versión joven, pero lo verdadero es que “Tu y Yo” llego demasiado gastada tanto en historia como en actores.


CANTARON MAL LAS RANCHERAS


Como siempre el reparto en las telenovelas son monedas al aire como la telenovela misma, funciona en la medida que el público responda, cuando comenzó “Tu y Yo” no era más que una historia de diferencias sociales de un matrimonio, el campo se enfrentaba a la ciudad, había que sazonarlo como lo sazona televisa por idiosincrasia con una villana obsesiva por la venganza que tantas veces hemos visto y con discusiones de alcoba, aquí el primer distanciamiento y es que las idas y venidas con cada pelea del matrimonio Santillana a la hacienda nunca resulto, era un espacio desaprovechado a diferencia del elemento “tráilero” de un Juan Daniel Villegas que era el pretexto perfecto para el engaño,en buena medida se debió a que la figura de Joan Sebastián como cantautor se vio menguada con respecto a sus ¿infidelidades?, pocas veces Tomas Santillana estuvo en algún escenario o palenque, lo mismo que el retrato del mundo de la música grupera mexicana quedo en deuda en el aspecto comercial con la disquera de los Álvarez, esos aspectos que giran en torno a la música nunca se descubrieron en la telenovela, en cambio se decantaron por el tema de la infidelidad y cuando fue infiel es porque tenía una fan enamorada y manipulada como Bárbara (joven Arleth Terán) pero como el buen Joan Sebastián debió saberlo ninguna amante llega sola y menos cuando el “ídolo grupero” se muestra tan tímido y poco desenvuelto, la verdadera imagen en donde lucio fue cuando estaba solo tocando la guitarra o en aquel momento que acompaño a Fernando a dar serenata, pero su poca versatilidad se demuestra perfecto en la escena en donde Tomas se arrodilla ante Lucrecia en una escena insignificante debido a las malas actuaciones más si compararíamos por ejemplo con la humillación de Thalía en MariMar o en la misma telenovela hay una escena igual cuando Casandra humilla a Ricardo y le pide que se arrodille mejor efectuada porque los dos son actores con más oficio que Joan o la Breeskin. A Joan Sebastian le falto aprender actuar, mientras que a Tomas Santillana le falto parecerse más al verdadero Joan Sebastian.


Pero si de talento desaprovechado hablamos el elenco fue cayendo y peor, haciéndose cómplice de las ridiculeces del guion, el caso más extremo fue el de Lola Merino y es que muchas veces sus movimientos, su tono de voz, la exageración en la gesticulación o esos chispazos de bipolaridad la hicieron parecer mala actriz, lo que no es. El debut de Lisett Morelos fue algo para rescatar convirtiéndose en la verdadera víctima de la telenovela quizás si hago un esfuerzo por creer que los guionistas quisieron retratar un tema “serio” diría que lo fue la falta de autoestima paulatina en Linda López, pero lamentablemente al final todo quedo en justificar el griterío, la locura y la posterior muerte accidental, lo mismo diría del personaje de Juan José (José Ángel García), un pusilánime de principio a fin. Sebastián Ligarde fue quien mejor guardo la compostura, un veleta que hacia sufrir o sufría a medias debido a su estatus de millonario y de hombre, mejor en la primera parte y mejor con Linda López que con cualquiera otra, Francisco Gattorno pienso que estaba más por trabajo que por gusto, Arath de la Torre se desempeñó siempre a la sombra de Olga Breeskin y después de Itati Cantoral, mientras que Anahí y Ramón Valdez (Fernando) hicieron lo suyo como dos niños ricos inconformes y sobre todo jodidos, más que nada como respaldo de los adultos mejor la joven Anahí en las conversaciones tan adultas con su padre o su hermano. Maribel Guardia creo que estaba más preocupada porque no la hagan cachuda. Pero la mayor falla del elenco llego con Claudio Báez un villano que nunca se ubicó y se probó siempre desde el lado más frívolo de la telenovela, creo que a partir de aquí debió de ser uno de los últimos papeles del actor. Y por supuesto como olvidar a los “simpáticos” e infaltables personajes del servicio, Resignación y su mini uniforme para mostrar piernas, incluso después de violada (¿se acordara Galilea Montijo?), el “toques” o doña Chelo con sus imprudencias o aquellos que simplemente nunca encajaron como el hijo del toques o el compadre de Tomas y terminaron salieron sin más.


AHORA SI HABLEMOS DEL FINAL


Finalmente llegamos al último tramo, en “Velo de Novia” funciono bastante bien cerrar una etapa y comenzar otra totalmente distinto pero para eso también ubicaron el escenario y el tiempo inteligentemente, en cambio en “Tu y Yo” todo corrió a la vez mientras que comenzaron a introducir nuevos personajes también comenzó una maratón de muertes turnándose según la utilidad,en “Tu y Yo” la muerte de Lucrecia sirvió creyendo que daría suspenso a la historia, para introducir un policía playboy y para forzar el matrimonio entre Ricardo y Casandra. Juan José después de arrastrarse como el gusano que era término revelándonos que era el padre de Javier. Mientras que Linda López termino convirtiéndose en una piedra en el zapato para la historia porque ya no cuadraba como rival de Alicia, por supuesto al morir personajes sus tramas e historias mueren con ellos, así de fácil es hacer borrón y cuenta nueva.

Los demás personajes que ingresaron se encargaron más que todo de estirar el conflicto marital de la telenovela, mientras que por el lado juvenil hubo dos matrimonios de lo más forzados pero con cierta “chispa” sobre todo por el lado femenino porque de aquí vino los puñetazos de Casandra o los disfuerzos de Alicia en el papel de niña engreída y despechada, aunque las dos fallaron en el lado romántico con sus parejas, especialmente en las únicas escenas de cama y es que por lo general Televisa nunca ha hecho escenas decentes en este aspecto.

Pero los ingresos no eran más que rellenos, María Luisa Pelufo (una diva del cine mexicano) se engrió en el papel de vieja estirada y ridícula, mientras que el tercero en conflicto fue Alfredo Adame,se le cuidó como un personaje con más atractivo para Estela (de ciudad, culto y arquitecto). Para que se estirara el chicle vino acompañado de su ex mujer y un rival de los negocios. Con los personaje impostados el final fue el típico arquetipo de final de secuestros, amenazas con pistolas, discusiones a ultima hora y un interés superfluo por saber con quien se quedan ambas parejas protagonicas en este sentido por ejemplo quedo en vano la violación a la sirvienta y se vio demasiado insospechado el final sobre la muerte de Lucrecia eso si que haya sido Alicia quien casualmente haya sido la asesina logro darle sustento al guion. Mas de eso no se puede comentar salvo las muertes predecibles o las villanías incansables de Casandra o Montemayor que con unas fuerzas insospechadas y un guion permisivo podían hacer de todo desde echar concreto de un edificio hasta matar, dar tiempo de ocultar el cuerpo de la victima, ir por una pistola hasta un rancho y armar toda una fuga en auto con parada tragicómica en un abismo por supuesto con la ayuda de la siempre efectiva pistola ¿o no Casandra? que al final fue quien verdaderamente se robo la telenovela, y es que esa violencia efectiva a la hora de matar a Javier es la verdadera naturaleza de las telenovelas mexicanas, ahi encontramos la identidad de las producciones de Televisa y es esos desbordes lo que tanto nos hacen seguirlas.

En "Tu y Yo" se vieron las deficiencias iniciales a pesar de eso creo que la chispa de esta telenovela estuvo en los momentos en que no sabias quien era hijo de quien, de que solo bastaba abrir la puerta para enamorarse del que estaba enfrente, de los constantes "veletismos" de los personajes juveniles o de aquellos momentos en donde todos los villanos se reunían y planeaban sus maldades. Porque no el maltrato de imbécil a inútil que Lucrecia soltaba cada dos por tres a Juan Jose o su propio hijo, las violaciones a medias, Casandra "la huerfanita", las peleas de alcoba de Tomas y Estela y por supuesto la canción y no olvidemos que esto al final era mas que nada una forma de promocionar telenovelas del momento o ese programa llamado "jajaja", como diria el buen Imanol "Adios amigos invisibles..." que al final la realidad supero a la ficcion y el buen Joan se separo de Maribel Guardia... coincidencias de telenovelas.
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