miércoles, 29 de junio de 2016

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TELENOVELA “MI SEGUNDA MADRE” (TELEVISA 1989) – Critica final de telenovela. Una historia descafeinada

PRIMERAS PALABRAS

Termino “Mi segunda madre” por la señal de cable dejándome a deber en el aspecto de entretenimiento, soy el primero en reconocer las virtudes a nivel de argumento, guion y desempeño actoral. Pero no puedo mentirme a mí mismo de que muchos capítulos fueron un suplicio de seguir así como debo confesar que incluso llegue dejarla por casi un mes, retomándola a tiempo.

Encontrándole motivos, en un intento por justificar mi desgana con esta historia, apuntaría a que la edición de la telenovela estaba mal y se notaba demasiado el hecho de que en su trasmisión original era un capítulo de media hora. Otro factor importante es lo denso que se me hacia el guion donde sentía que se masticaban diálogos (y trama) más de lo necesario. Finalmente para ser una telenovela tan corta el tramo final se vio intrascendente, salvada por las escenas finales dándole un sentido consecuente y remarcando al personaje femenino central y al propio título de la telenovela, volviéndose uno de mis finales favoritos.

Realmente se sintió una historia con un argumento sólido, interesante al principio, bien cuidado técnicamente, que sostuvo cada etapa con lo necesario pero que se desbalanza mucho sobre todo tratándose de una telenovela tan corta. Convirtiéndola en una historia sobria pero pesada de ver tanto que siempre necesitaba un buen café amargo.

MADRE ES LA QUE CRÍA

Lo primero que resalta de esta telenovela es el ritmo con el que inician planteándose los dos hechos principales paralelamente, evitando conocer más de lo necesario la enfermedad de la esposa de Juan Antonio o el engaño de Alberto. De ahí en adelante el amor se comienza a cocinar entre los protagonistas en un viaje en crucero, que elevó el estatus de la telenovela. El romance se da desde la insistencia de Juan Antonio y la resistencia de Daniela para darse una segunda oportunidad. A la vez se aprovechó los escenarios para sacarle el máximo provecho al físico de los protagonistas resaltando la belleza de Maria Sorte y el “porte” de Enrique Novi con la "musculatura" perfecta.


Lo que marca más adelante la telenovela (con los protagonistas ya enamorados) es ese impedimento (fuera de la villana despreciada) de la hijastra. La telenovela siempre se afirma para que Mónica, desde la niñez, sea la verdadera piedra en el camino de Daniela. No solo eso sino que lo que más resalta en esta etapa es la influencia de las dos amigas y como esos diálogos, siempre tratando de mantenerse dentro del vocabulario de la edad, eran debates sobre las dos caras de una madrastra. Era la nobleza de Margarita contra el veneno cizañoso de Leticia. El autor de la obra aprovecha para ir perfilando a los personajes para la etapa juvenil.

La primera etapa termina cuando después de un accidente (obra y gracia de la villana) la reconciliación entre Daniela y Mónica se termina de dar en un marco donde lo que más resalta es el sentimiento que ponen para que la escena se vea bonita y termine aceptándola como su segunda madre.

LOS OTROS DRAMAS DE LA TELENOVELA

Mi segunda Madre fue una telenovela que no se decanta por lo rosa. Para que sus personajes funcionen crearon en cada uno temas muy adelantados y polémicos, que incluso en estos tiempos se usan. Uno de ellos es por ejemplo el de la violación, usada más que nada como mensaje de denuncia femenina a la sociedad igual de vistas en “Yo nocreo en los hombres” o la turca “¿Qué culpa tiene Fatmagul?”. La escena es impecable, fuera de la violencia el recurso de la noche y de ser una violación “fortuita y extrema” genera más conmoción y sobre todo el ritmo en donde es la dirección de cámaras lo que más resalta.

Otros aspectos de la telenovela fue la crisis de la edad por el que pasan varios personajes. Usar la infidelidad de Juan Antonio quizás sea un recurso muy facilista sobre todo convirtiendo a Leticia en la amante ambiciosa pero plantear una infidelidad femenina me pareció más atractivo sobre todo por el grado de complicidad que se da en la misma. La forma en como Gina usa a Hanz (Alfredo Adame) sutilmente sugiriéndolo como un “objeto sexual” solo para sentirse joven me parece que agranda la historia mucho más que un matrimonio que se rompe de la noche a la mañana. No solo eso sino que la historia aporta lo suyo para imaginarnos una situación en donde los hombres son arrastrados y con poca autoestima llegando casi a maltrato psicológico como el caso de Fico (joven Toño Mauri) y Leticia.  Y el otro ejemplo clarísimo es el padre pusilánime de Leticia.

El tema de Sonia (Liliana Abud) es otro punto aparte casi coincidentemente lo terminan de acompañar con el drama de Manuel, como para crear una situación de amor en la madurez. El tema de la necesidad de pareja (más joven) la conoceríamos más adelante en “Mirada de mujer” aunque con un final mucho más trágico.  Y si de nadar en contra de los prejuicios y lo políticamente correcto ninguna como el personaje de “Lolita” era el punto más simpático de la historia pero también se usó como reflexión de experiencia, como comentario las situaciones que se dan con Lolita me recuerda mucho al amor otoñal que plantea Eric Vonn en “Vivir a destiempo”.

Finalmente debo mencionar la sutileza en cuanto a las violaciones carcelarias, las relaciones homosexuales o la prostitución. Alberto apareció como un villano enajenado, que no quería recordar “lo que le paso en la cárcel” pero que planteo un plan de venganza más acorde a la locura y que se termina de desinflar en cuanto comienza a ver fantasmas. Lo de la villana fue igual de irregular me gusta que se haya visto una imagen de una mujer frívola que se prostituye convirtiéndose en la vedette de un grupo de viejos. La degeneración y la imagen de una mujer denigrada a veces puede ser responsabilidad de una misma y en el caso de Irene. Además de que se convierta la sirvienta confianzuda en la mejor amiga y que regrese al mismo círculo vicioso se me hizo mejor final que el del clásico pistolaso de último minuto.  

Otros temas que se plantearon fue el del embarazo, el alcoholismo pasivo, el asesinato indirecto al padre aunque se terminó pasándose por agua tibia y la familia disfuncional.

sábado, 25 de junio de 2016

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TELENOVELA "BRUSKO" (ANT 2013) – CRITICA. Y yo lo produzco



Terminada la participación de la selección nacional en la copa américa y con una solida competencia que mantiene la preferencia por la telenovela turca protagonizada por Beren Saat América televisión estrena la primera telenovela griega en el país en el horario estelar de las 10:00 p.m. Ademas de que canal 4 anda a las correrias por terminar rapido la produccion de Michelle Alexander que no ha dado el ancho que se esperaba. Lo mas raro es que su reemplazo es otra produccion de "Del barrio producciones" ("Mis tres Marias") ¿Acaso ya no creen en los enlatados mexicanos?.

Por el primer capítulo definiríamos a “Brusko Pasión Prohibida” por un estándar de hacienda monotemática donde los protagonistas se ven forzados a encontrarse y convivir tras un primer encuentro casual (y muy forzado). Lo desagradable del inicio es que la premisa a priori se convierte en tonta (derramar un vaso en pleno vestido lo he visto hasta el cansancio), mientras que el encuentro de los protagonistas se torna pesado (porque fuerza la primera situación) y sobre todo anti romántico (por favor en serio es necesario ese encierro en pleno baño con sostén al aire).

Para referencias del sexo en las telenovelas podría mencionar a “Destilando Amor” que se basó en la original colombiana “Café con aroma  a mujer” y que brillo por la química de sus protagónicos, además de que el tema de un hombre desvirgado por una mujer y que solo reaccione sexualmente con el amor de su vida endulza la telenovela. Otro ejemplo seria la no tan lejana “Las mil y una noches” con un encuentro que comienza con un acuerdo comercial a nivel prostitución. Son ejemplos claros donde la cama se da primero antes que el amor.

En cambio en BRUSKO se me hace forzado ese encuentro donde casualidades de guion dos despedidas de soltero se celebran a la vez, mientras que ella comienza a contornearse encima de la mesa prácticamente poniéndose en bandeja de plata a lo que el galán barbón responde. Lo peor es que prescinde de mostrarnos escenas que sostenga ese encuentro y lo lleven a convencernos que ahí realmente hubo pasión. Quedando como casi un chiste esa escapada a primera hora y esa ¿amnesia?, so pretexto del alcohol a manera de justificacion en mas de un dialogo que tiene la protagonista.

El problema de Brusko es que sus protagónicos son personajes fríos, que no muestran la pizca de amor ni con sus propias parejas. Quieren partir de una promiscuidad poco creíble, en ningún momento se preguntó si por lo menos alguno de ellos se cuidó advirtiendo que perder el sostén puede ser más peligroso que salir embarazada. Pintándonos a la protagonista como una mustia en potencia con mentalidad de mojigata. Mientras que el recuerdo de esa noche lo podrías dejar en un momento casual o en algo un poco más trascendente pero es que lo presentan de una manera tan llena de pequeños flashbacks que no aportan nada y sobre todo desespera.

Ademas hay un mensajillo escondido en la forma en como "comparten" los protagonicos su experiencia ocasional con otros personajes; se nota las preferencias machistas por parte del protagonista mientras que la contra parte pasa por una crisis existencial dudosa para algo que no recuerda. Lo mismo podemos observar cuando comienza una especie de acoso por parte de él malinterpretando que ese encuentro le da derecho a juzgarla como mujer fácil. Otra insistencia en este aspecto es la forma en como la hermana intenta suicidarse después del abandono del novio estigmatizando el amor obsesivo y con tintes fatalistas exclusivos del lado femenino. Mientras que en mas de una ocasión escuchas lineas de "como debe comportarse" una buena esposa.

Aparte encontramos dos familias rivales junto con el sempiterno factor venganza como gran conflicto principal. Los secundarios son calcados de las producciones mexicanas donde hay una  cabeza de familia anciana a modo de Jaqueline Andere en “Las Amazonas”, un par de viejas loras y huachafas como el lado cómico de la historia ambas con un rojo incandescente espantoso por pelo, una relación entre el menor de la familia con la sirvienta de la casa (cuya esposa maltrata) y un romance frustrado entre los dos hermanos mayores de los protagonistas. Poco más de lo mismo solo que ambientado en escenarios hasta ahora desconocidos en la pantalla nacional como las islas griegas. Mientras que las tomas a esos viñedos no resaltan mas de lo que se vio en producciones estilo "Caminos de Guanajuato" o "Cuando me enamoro". Apela siempre al secretismo absurdo típico del culebrón, a las ambiciones e intrigas respectivas. Convirtiendo en anecdótico las boda con caminata, acompañados de música y sobre todo escuchar “Vivo por ella” en griego. Hay un tema que el primer capítulo toca mucho sobre marcar diferencias entre ser de chipre y griego que me imagino debe considerarse localmente.

Finalmente Brusko carece de usar el tema del sexo de una manera más eficiente, se limita a que de aquel encuentro cuelgue toda la trama central y lo presenta de una manera tan fría que da miedo pensar que estos compartieron la cama una noche. El primer capítulo cierra casi por gravedad encontrándose ellos dos e irónicamente presentándose por sus nombres a la duda de que tan ingenuos puedan ser las parejas. De ahí en adelante todo se volverá un tira y afloja cuya intensidad podría ponerse comprometida, sobre todo en los negocios, según avancen los capítulos. Veremos si por el Perú le va mejor que en su debut en Chile.

viernes, 3 de junio de 2016

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TELENOVELA “MAS SABE EL DIABLO” (TELEMUNDO 2009) – CRITICA. Lo mejor de Telemundo no son las narconovelas


Al igual que producciones como “Alguien te mira”, la versión de la chilena “¿Dónde está Eliza?” o la reciente “Bajo el mismo cielo” estamos hablando de una historia de migrantes en los Estados Unidos cuyo desarrollo en un inmejorable ambiente urbano de la ciudad de Nueva York, cuya premisa parte de una historia tan rosa como el embarazo de la sirvienta de la casa rica, después el conflicto central no deja de ser el del padre e hijo (que desconocen su relación sanguínea hasta lo último) que luchan por el amor de una misma mujer hasta ahí poco innovador, mientras que en medio tenemos  retratos de diferentes historias y sobretodo relaciones modernas. Son justo estos dos últimos aspectos los puntos más sobresalientes junto con un giro con “sorpresa” incluida de uno de los personajes y escenas de cama a mas no poder lo que la convierte en la mejor historia de la empresa Telemundo.

Quizás el arranque de la telenovela fue innecesario redundando en una premisa que hasta ahora se reproduce en la ficción mexicana (“Simplemente María”), después la telenovela comienza arrancar como le gusta a las producciones de Telemundo con espectacularidad absurda incluso para tratarse de un robo de joyas, también sirve como la presentación de los mismos personajes y de la banda liderada por el personaje de Roberto Mateos. Trata de romper moldes pero no deja de ser la historia de un ladro humilde con la abogada que lo libera, por supuesto los dos son irressitiblemente atractivos. De ahí en adelante la virtud del guion pone énfasis en dos cosas: 1) el mito del “hierro” que es el verdadero jefe y villano de la historia, que sirve para retratar el lado más oscuro (¿y real?) de la ambición política y corrupta. Donde sobresale Miguel Varoni en su interpretación destigmatizandose del rol de "Pedro el escamoso" 2) Mientras que por otro lado tenemos el deseo imperante de los hombres, porque esta historia está llena de deseo con nombre  “Marina”.

El sexo en esta telenovela no solo se reduce a la química carnal entre los protagónicos de Jean Carlos Canela y Gaby Espino (cada uno con virtudes mas físicas que interpretativas), ni su relación fuera de las pantallas (o de la otra pareja secundaria donde Jose Luis Pila se luce mas en la cama que como policía) sino apunta a romper tabús, quiere mostrar una relación homosexual lo más normal posible mientras que trata de sacar del closet al hermano del villano. Además de que hace posible el enamoramiento de una pareja más allá de que sepa que es un transexual operado. Los desenlaces en ambos casos son fatales, la telenovela no se guarda nada en ese sentido cuando hay que matar lo hace de una manera dramática y violenta, prácticamente a quema ropa. Todo lo que gira entorno a los personajes es quizás el mayor punto a lo que aspiro esta historia, jugando con los límites de cada personaje; quizás el clímax llega en los momentos en los cuales el personaje de Roberto Mateos se atormenta porque vendió a su hijo por el bar.  De ahí en adelante todo es espectacularidad propia de Telemundo siguiendo las pautas de que los villanos pagan o mueren mientras que los buenos terminan con un bonito retrato familiar. Quizás eso quede como lo mas decepcionante para una historia que podemos volver a ver por el canal Pasiones Latinoamerica
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