sábado, 27 de agosto de 2016

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TELESERIE “SE ROBO MI VIDA” (Pastel Film 2014) – CRITICA. Un culebrón turco

Si Feriha era una pobre que quería ser rica, Bahar es una rica que vive como pobre.SE ROBO MI VIDA” ("O Hayat Benim") es el reemplazo perfecto en el horario y la programación pragmática de Latina, canal 2. En la telenovela vemos una especie de capricho cenicientil que logra transformar a su protagonista en una víctima de la desfortuna. 

La premisa es rápida, los primeros tres minutos logran hacer que el espectador entienda la maldad del abuelo (¿otro más?) e inmediatamente después vemos que han pasado 20 años donde la pobre Bahar ha crecido entre los maltratos de la que cree su madre (poco más y la obliga a comer cucarachas) y los caprichos de la que cree su hermana (que es tan mala que se acuesta con su novio). Claro, para que la historia sea efectiva dentro de su propia farsa, Bahar es más buena que el pan.

SE ROBO MI VIDA, es una historia ligera como la propia “El secreto de Feriha”. Podemos argumentar un hilo (valga la redundancia) argumental parecido. Es esa misma dinámica de personaje que finge una vida que no le pertenece, si bien es cierto la tensión de la telenovela está muy bien explicada y sobre todo amañada, encontramos en esta una serie de elementos mucho más atractivos que la anterior del horario. 

En primer lugar la familia central está compuesta por una serie de sospechosos advenedizos que no estarán dispuestos a aceptar a la nueva hija. Entonces el culebrón funciona porque el engaño es doble, la hija no es hija sino otra advenediza que es más ambiciosa que la propia Teresa mexicana. Encontrara aliados, encontrara amigos y seguramente ¿el amor?.

Además la telenovela encuentra un elemento cómico absurdísimo al enterrar el cuerpo del abuelo de Bahar en la misma casa. La escena inicial, a fuerza de rayos y centellas, termina desvelando la naturaleza maquiavélica de la madre adoptiva y pone en aprietos al esposo, un completo saco largo que no ata ni desata (pero como enterrador tiene futuro).Por lo demás encontramos los mismos estridillos musicales y una aceptable puesta en escena.

La primera semana de la telenovela termina cerrando con una pregunta a Bahar de cuál sería su actitud si fuera ella la hija de un millonario. La respuesta es más que obvia, pero como las buenas telenovelas todo tiene que ser mas complicado por eso Efsum se robara la vida de la pobre Bahar. Y no solo eso, sino también el protagonismo de la propia telenovela. ¡Por Ala!.

(p.d. ¿Existirá en Turquía las pruebas de "ADN"?)

viernes, 26 de agosto de 2016

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TELESERIE “MUJERES DE NEGRO” (TELEVISA 2016) – CRITICA. No parece de Televisa

Teleseries, miniseries, bionovelas, telenovelas cortas, en fin en los últimos meses han aparecido tantos “nuevos” formatos que todo se confunde y ya no sabemos que es una cosa, y que es otra. En medio de esta vorágine llega “Mujeres de Negro”, producción de Carlos Moreno, que pretende ser una apuesta de teleserie seriada corta basada en una serie (de formato por temporadas) finlandesa.

En su intento de vender una producción de nivel, el productor vuelve a tropicalizar los exteriores con tomas abiertas del mar como lo hizo en  “A que no me dejas”, una producción con visto bueno por la mayoría. La teleserie está abierta a ser más osada en los diálogos, cargante en otras situaciones y melodramática en pocas. Lamentablemente en ese intento le sale un primer episodio demasiado flojo para captar un público nuevo. Lo que no significa que los que estamos, o están, acostumbrados a ver la eterna historia rosa no vean atractiva esta nueva propuesta.

Mujeres de Negro imprime la fuerza de sus tres buenas actrices. Mayrin Villanueva, Ale Barros y Ximena Herrera proyectan sus personajes de una forma más o menos forzada pero aceptable. En tanto las situaciones no son nada del otro mundo, sino más bien fueron una escalera de muchas razones como para justificar el asesinato triple de los esposos. Alexis Ayala, Francisco Gattorno y Mark Tacher, los respectivos maridos de las mujeres de negro, no se cansaron de maltratar física como psicológicamente, además, pertenecen a la mafia, chantajean, ponen en peligro a sus hijos, ¡las amenazan!... Entonces ¿Cómo no matarlos? Y si es de una forma espectacular, mejor.  

¿Pero porque me queda la duda con “Mujeres de negro”? La única razón que tendría para no ver Mujeres de negro es que me parece estar viendo tres “Teresas Mendosas”, típicas (anti)heroínas de producciones de Telemundo. Tenemos a Bruno Bichir, que por cierto es el gran jale de Televisa, como el mafioso mal encarado. Mientras que Arturo Peniche es el sempiterno policía del que (seguramente) colgara toda la parafernalia de persecuciones y muchas pistolas.  

Además, en su “piloto”, la producción comete el mismo error que el primer capítulo de “Yago” no sabiendo conceptualizar su tiempo y retrocediendo de la situación inicial de la explosión a varias secuencias unos días antes. ¿Para qué? Si media hora después regresas al mismo punto. Entonces la secuencia inicial, ya predecible, pierde fuerza con dos tomas repetidas. El último cuarto de hora presenta un par de personajes más, mientras vemos una secuencia rápida, y bien hecha, donde las recientes viudas son interrogadas. Finalmente el capítulo cierra de una forma tibia, cerrando la toma con la cara de las tres actrices mientras Arturo Peniche les explica lo que es el código “Cero-1”, y sin explicarme cómo pusieron el artefacto explosivo en el yate. ¿Seguiremos retrocediendo en el tiempo? ¿Estarán muertos los maridos?. Lo cierto es que estas mujeres no se enamoran, sino matan con explosivos. Así como Televisa está matando sus telenovelas.      

lunes, 22 de agosto de 2016

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TELENOVELA “PRIMER AMOR... A 1000 X HORA” (TELEVISA 2000) – CRITICA. Aquellas épocas donde se hacían telenovelas juveniles

 
Se repite la producción de Pedro Damián por el canal de cable, y no descubrimos nada nuevo. Tenemos a una pareja de jovencitas, una rica y la otra de clase media, la primera es la palidísima Ana Layevska mientras que la otra es Anahí, que por cierto descubro que como actriz siempre fue mejor cantante. Entre otras cosas, las dos estudian en el mismo colegio (de ricos), las dos tienen problemas con sus madres, las dos se enamoran, las dos son quinceañeras… ¿Esta telenovela ya la he visto?.

Pero el chiste no es que sea una nueva versión de “Quinceañera”, sino que la identidad de la telenovela de ser una vorágine de sentimientos adolescentes y andar a mil por hora... con las hormonas se logra transmitir. Esa figura de rebeldía contra la “autoridad” paterna/materna, que ocasiona un accidente al personaje de Ana Layevska sería demasiado estrepitosa argumentalmente pero hace quince años todavía lograba aguantar el “impacto televisivo”; lo mismo pasa con ese encuentro final de descubrir en la última escena (cuando ya todos sospechábamos) de que el conductor con el que choca termina siendo su hermanastro, personificado por Valentino Lanús.

En “Quinceañera” veíamos un retrato muy meloso y rosa de lo que era una telenovela juvenil, el sueño de los quince años, hoy más que nunca, ya no creo que se refleje de la misma manera pero en cambio, para la época, puede ser más atractivo esos piques de carros o encontrarnos con unos hijos que no quieren conformarse con heredar el taller mecánico del padre. Es esa rebeldía que, atelenovelada o  no, los jóvenes siempre en algún momento hemos tenido… ¿a mil por hora?. Claro que una cosa es la rebeldía y otra las minifaldas “sexistas” que vimos seis años después en “REBELDE”, también producción de Pedro Damián.  

Finalmente se nota que el semillero tenia que se acompañado de fortalecer la carrera de cantantes de su elenco. Algo que en estos tiempos con, por ejemplo, “Amo Despertar contigo” ya no se ve. En fin, lo más interesante es ver las primeras participaciones de algunos actores y otros que ya se iban perfilando para lo que más tarde se convertiría en el último fenómeno juvenil mexicano llamado “RBD”. 

viernes, 19 de agosto de 2016

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TELENOVELA “LADO A LADO” (REDE GLOBO 2012) – CRITICA. Más que una telenovela, es una gran teleserie histórica

Si en “Fuerza del deseo” uno de los temas secundarios fue la lucha en contra de la esclavitud, en “Lado a Lado” la abolición de la esclavitud ya es un hecho; mientras que la antigua clase social, formada a base de títulos nobiliarios, no goza de los mismos privilegios en la nueva república. En ese sentido la telenovela es mas un retrato del siglo XX del país brasileño que dos “simples” historias de amor. Aparte de este aspecto, se esfuerza en ensalzar la figura femenina. Manteniendo a dos mujeres fuertes, adelantadas a su tiempo, que luchan contra los prejuicios de la época. Entonces, Lado a Lado, queda mejor como una teleserie histórica que como una telenovela, tal y como nos la venden.

Las historias de amor no carecen de importancia en la producción, al contrario, ayudan a fortalecer la idea de que la mujer de la época solo aspiraba a encontrar (o que les encuentren) un buen esposo. En el retrato aristocrático de la historia encontramos una idea muy  banal de la clase dominante, tan cliché como efectiva. Así que no nos sorprenda que las motivaciones (y diálogos) de la baronesa Constanza sean parecidas a las de Idalina Meneses de Alburquerque, en “Fuerza del deseo”. Otro tanto es Albertito, cuyos signos de obsesión por la mulata se van acrecentando. Ambos son dos villanos, muy de telenovela, que fuerzan la historia para que funcione de tal forma.

Centrándonos en la producción, lo que más resalta es el nivel de planos generales que podemos ver. A diferencia de la actual “El hotel de los Secretos”, el oficio de la Globo en ficciones de época,  nos hace entender que un plano abierto, o una cámara desde arriba, resalta más que una imagen a punta de pantalla verde. Lamentablemente hay un aspecto, que culpa de la calidad de imagen, pareciera hacer que todo se vea mucho más uniforme a nivel color cuando se meten en escenografía. La introducción es gloriosa en el sentido de presentación en imágenes, mientras que la música es samba brasileña, así que da ganas de bailarla.

La premisa de la “telenovela” es la de dos mujeres, de distinta condición social y racial, que caminan juntas. Pues bien, los primeros capítulos remarcan este hecho entre coincidencias e ironías. Laura no se cansa de sus inseguridades, no ama a su esposo, pero termina casándose. Un modelo, totalmente europeo, de la mujer escritora. Mientras que Isabel, irónicamente, pasa por todo lo contrario y además de ser objeto de prejuicios, ella misma guarda los suyos contra la capoeira. Su drama social desencadena en el nacimiento de las populares favelas cariocas. Que junto con el fútbol y la samba, son sinónimos actuales de Brasil.

martes, 16 de agosto de 2016

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TELESERIE “GUMUS” (D PRODUCTIONS 2005) – CRITICA. Que vieja se ve

 
Se estrenó Gumus por canal 9, una ficción turca que se ve tan vieja como cualquier capítulo del chavo del ocho. Sus paisajes mediterráneos se ven fríos, tanto como la escenografía propia. Pero Gumus no solo se ve vieja, sino que cojea del mismo problema social que parece ser la punta de lanza de las producciones turcas: los matrimonios forzados

Al igual que Sila, sin pistola de por medio, los protagonistas de la novela se verán más o menos comprometidos a un matrimonio. Hay una necesidad imperante que nos vende las ficciones turcas como mensaje final de que es la mujer, en el aspecto de esposa, la que puede enderezar el rumbo de un hombre. El mismísimo Onur de “Las mil y una noches” sufría de mamitis. Claro que dentro de esta ficción turca el ambiente pareciera más el de un cuento que el del sometimiento machista que se veía en Sila.

En “Gumus”, es mucho más funcional el asunto. Mehmet (Kıvanç Tatlıtuğ), promocionado por nuestros amigos de atv como el galán de “Amor Prohibido”, es un hombre de veintinueve años que no supera la pérdida de la novia embarazada. La fatalidad de la premisa, nos lleva a conocer lo suficiente como para entender el drama. Después solo procura redundar en que el personaje se ha dado al abandono consumiendo alcohol, desinteresándose por el trabajo y, por supuesto, dejándose crecer la barba.

Es entonces cuando la eterna figura patriarcal, el siempre efectivo abuelo, aparece con una solución que por occidente pareciera mucho más difícil de entender: casar a Mehmet con una muchacha conocida (y pobre). Pero que confluye más al hecho de la falta de carácter del nieto, y a que el televidente trate de entender esos delirios cuando confunde a la futura esposa con la novia muerta. El capítulo de inicio es más que nada la culpa de Mehmet, porque después de todo, las presentaciones son, a priori, conocidas en las telenovelas turcas vistas anteriormente.

Donde falla el cuento es que en su falta de modernización no se preocupa por ir más allá de lo predecible. Tampoco logra disentir con esa dualidad de pareja de clase social opuesta. Gumus falla principalmente por su protagonista. No noto rebeldía en ella, lo que nos lleva a entender que desde mucho antes está enamorada de Mehmet. Por ahí se comienzan a tejer ciertas intrigas por la madre y la sobrina. Hay un secretismo tácito con la hermana de Mehmet y lo que al parecer es un hijo no reconocido.

Después, el primer capítulo, no tiene chiste; apenas funciona para conocer a los protagonistas, pero no llama la atención lo suficiente. Mientras que se nota lo cortado del final en una escena donde Gumus anda tan perdida en la mansión como el televidente de atv. En fin, el drama turco no va más allá de lo visto anteriormente. Lo que si podemos garantizar es que será un tira y afloja entre los protagonistas. Entonces ¿Puede funcionar un matrimonio así? ¿Funcionara en el horario de las 7 p.m.? Y por cierto ¿Qué fue de “El Sultán”?. 

viernes, 12 de agosto de 2016

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TELENOVELA “FUERZA DEL DESEO” (REDE GLOBO 2000) – Critica final de telenovela. La belleza del romanticismo clásico


Desde aquellas repeticiones de “El rey del ganado” por el cinco ¿o era el nueve?, bueno como sea, después de aquellos tiempos no me ponía a ver una telenovela brasilera tal cual debe ser (sentado frente al televisor a la misma hora todos los días “posibles”), no se trata de un estreno reciente y menos ahora que la televisión peruana ha pasado por la guillotina a la ficción brasilera, sino una producción que se emitió originalmente hace diecisiete años, en el horario de las seis de la tarde, que la pasó en su momento atv, y se ha convertido en una de las perlas (de todo un collar) de la Rede Globo “Forca de um desejo” o en español “Fuerza del deseo”, fue y seguirá siendo, una producción de primerísimo nivel, vaivenes sociales y sobre todo una historia de amor tan clásica como romántica.

LO ROSA EN LAS HISTORIAS CLÁSICAS SIEMPRE FUNCIONA



Las tramas centrales de FUERZA DEL DESEO fueron dos historias rosas más convencionales de lo aparente, el autor de la novela (Gilberto Braga) crea dos triángulos a partir de los conflictos sociales de la época donde Brasil era colonia del imperio Portugués, usando a la mujer desde el punto de vista del prejuicio social, la primera es una cortesana (Esther DeLamare) y la otra descubrimos como una esclava blanca (Olivia); mientras que sus protagonistas son aristócratas (Ignacio Sobral) y burgueses profesionales (Mariano).

Son dos lados de la moneda tan clásicos como el joven de la casa de los ricos y la sirvienta cenicienta en las telenovelas rosas mexicanas que hemos visto (y seguimos viendo) hasta el hartazgo.

A partir de este hecho elucubra dos clases de villanos prototípicos que funcionaron bien como obstáculo de las parejas, por un lado el del padre estricto que se enamora de la amante del hijo y por otro el del amo obsesionado por someter “sexualmente” a la esclava blanca.

De ahí en adelante nace el culebrón.

IGNACIO – ESTHER – ENRIQUE

En el caso del triángulo central, es cuando Esther convive con padre e hijo donde nace la tensión de saber a qué punto podrán resistir “la fuerza de su deseo” pero el guion no se conforma con que el barón Enrique Sobral sea un impedimento tácito sino que da un giro cuando se descubre que seguía siendo un hombre egoísta, que los manipulaba a ambos, con tal de no perder a la mujer.

A diferencia de la turca “Amor prohibido” donde el tío se entera en la última escena, del último capítulo, de los cuernos que le ponían, en esta telenovela se opta por un desenlace menos efectivo pero si más “realista” a las expectativas del televidente; puesto que tanto las tretas del engaño como el final del barón siendo rechazado por el primogénito y la esposa no solo sirvieron como giro de guion, sino también para prolongar la trama de la historia creando un nuevo misterio alrededor de su asesinato.

De la química de los protagónicos de Malu Mader y Fabio Asuncao prende todo el amor que trasmiten en la pantalla prolongándose su romance como pareja televisiva en posteriores producciones brasileñas; en Fuerza del deseo los dos lucen bien en lo estético, que se eleva por la caracterización del melodrama regalándonos momentos de fotografía bien logrados, las imposibilidades que sortean ambos no son enredos del otro mundo sino más bien una escalera bien construida donde, entre otras cosas, se vieron: las artimañas de la abuela del inicio, matrimonios forzados al medio y una parada a la cárcel junto con juicio en el tramo final.

Todo sea en nombre de impedir el amor de los protagonistas que al final, como buena historia rosa, terminan juntos.



MARIANO – OLIVIA – HIGINIO

En el caso de Olivia se nota más que estaba a la sombra de la protagonista, si bien es cierto lo suyo fue más un tira y afloja muchas veces más irrisorias de lo permitido su papel más que nada se empeñaba en ridiculizar al villano central Higinio Ventura que ya de por si se nos presentaba cuadrado en la mayoría de sus actitudes (como su hipocondrismo casi caricaturesco) y plano en sus ambiciones (la obsesión por superar a Enrique Sobral se remastico demasiado).

Olivia logra menos momentos románticos a cambio de una figura donde el nivel del escote resaltaba más por lo pobre de la vestimenta (aunque no tanto como el escote de Giomar). Mientras que su romance con Mariano era a todas luces mucho mas pasional. La complicidad de ambos, como los dos amigos de los protagonistas, restó importancia al hecho de estar juntos sino más bien todo termina cayendo por gravedad de guion. Tantas intentos de huidas como fracasos los arrinconó al segundo plano viéndose más atractivo la fuerza interpretativa de la actriz Claudia Abreu con otros personajes como Idalina cuando le tiene que parar el macho o la misma Bárbara en un momento de empatía pura. Y por supuesto esas farsas  comicas y continuas por salvaguardar su “virginidad”.

Para terminar es curioso el tema del amor en la telenovela porque busca credibilidad dentro de su argumento saliendose del mero folletin de amas de casa al ser una lucha constante de clases sociales y a la vez demuestra que lo rosa en las telenovelas clásicas siempre funciona.


LOS SECUNDARIOS, LO CÓMICO Y LOS NEGROS

Al igual que la mayoría de telenovelas, brasileñas o no, el trabajo de los secundarios es “rellenar” en buena parte tramas, valga la redundancia, secundarias a la historia central. En este sentido las villanías se prestaban para la intrigas de Alicia, los chantajes de Idalina o, en su defecto, ver al caporal sometiendo a los esclavos negros. 

Gilberto Braga acierta en presentar una villana antigua,  muy conservadora y que es la clásica vieja que se da golpes de pecho pero es capaz de robar las limosnas de la iglesia. El apellido sirve para reflejar un personaje banal, típico aristócrata en decadencia, que solo se preocupa por lo que digan y sobre todo obsesionado por el dinero. En pocas palabras  Idalina Meneses de Alburquerque es la abuela bruja de toda telenovela.

Además en una época donde el machismo era imperante fue sobresalienta la forma en como sometía Idalina a su esposo Leopoldo, humillándolo de distintas maneras.


Alicia Ventura es una villana igual de estereotipada, superficial y egoísta crece a la sombra de Idalina, se hace cómplice de sus planes maquiavélicos y manipula al hermano menor. Tiene momentos de brillantez y por un momento el personaje es humanizado cuando  nos enteramos que sabe la verdad de su nacimiento. Alicia Ventura termina dejando la sensación que lo que más reclamaba era amor, y no precisamente la de Ignacio.

El acierto más grande es que ambas son personajes despreciables, no siempre se salían con la suya y finalmente el destino es el mismo: la cárcel.

Aparte de los villanos tenemos otros convencionalismos en este tipo de historias como la modosidad extrema en el caso Juliana, un personaje soso y aburrido como Abelardo o el infaltable buen amigo Trajano. Lo curioso de todo es que también vemos en cada uno de estos personajes el tema del amor frustrado, porque Trajano quiere a Juliana, ella a su vez quiere a Abelardo, mientras que el desea  a Alicia. A tal grado que ninguno sospecha de lo que siente el otro, casos típicos que solo se dan en las telenovelas.

En buena gana es lo más rutinario de la telenovela pero el autor al final le da a cada uno un momento de brillantez para el aplauso, porque finalmente es Juliana quien desenmascara a Alicia y es Abelardo quien termina seduciéndola para liberar a Esther. A trajano le toca un premio de consolación conociendo, lo que suponemos, será una futura pareja.


No puedo dejar de mencionar la comedia en la historia, si bien es cierto esta telenovela careció del elemento “gay cómico” tan característico de los brasileños (como el recordado Jose Maria de  Xica Da Silva) los intentos de llamar la atención de Giomar y Bartolomeo así como esas ocasionales peleas con Clara termino siendo un sketch de pareja cómica y se vio como una farsa simpática, además de que en buena medida se ridiculizaba a la clase aristócrata de doble moral y prejuiciosa.

Mientras que el liberalismo del periodismo sirve como mensaje en contra de la esclavitud de la época.
Ya la comedia se convertía en ridiculez  absoluta con Bárbara Ventura, era la huachafada en persona y la parodia de la clase popular que haciende socialmente. Aunque al final se le reserva el papel de la villana principal como giro absoluto de la historia.

Y finalmente si hablamos del otro tema que “superficialmente” se tocó debemos referirnos al del drama de los negros en las haciendas. Sin tocar fibra de una revolución la telenovela colabora poniéndonos en la situación de dos negros liberados, en Jesús vemos a un hombre que prácticamente se frustra porque a pesar del talento no encuentra trabajo por su color de piel, mientras que Lucia es la típica mulata sobresexuada que como un guiño quiere emular/parodiar a Xica da Silva, sin olvidar que buena parte de la comedia de la telenovela vino de sus locuras.

Convirtiendo el drama de los negros esclavos en un reflejo social, tan duro por el trabajo en las haciendas, los castigos en “el tronco”, ver como se les vendía en mercados o ser capturados por los piratas de la época. Algo que en el Perú también se ha reflejo con el drama de la corriente del indigenismo andino con Cesar Vallejo o del gamonalismo con López Albujar en “Matalache”. Lamentablemente la televisión peruana siempre ha menospreciado estas historias y nunca ha hecho el intento de una adaptación.   



PALABRAS FINALES: UNA SUPERPRODUCCIÓN BRASILEÑA PARA EL RECUERDO


¿Son los brasileños los mejores productores de ficción seriada de la región? Sí, no solo basta con tener un presupuesto sino también el material humano detrás de las cámaras, la historia refleja la sensibilidad de los autores desde la introducción hasta el decorado de cada escenografía. El trabajo en producción es “discreto” pero logra escenas de impacto como la muerte del barón donde mientras la sangre se esparcía en el suelo la escena se dramatiza con el llanto de Abelardo.

Otros detalles como el montaje, o la recreación de las ciudad se ve al mismo nivel artesanal de telenovelas clásicas como "Xica" o "Doña Bella", se hablaba mucho de la corte pero el presupuesto no fue mucho mas allá de la mención del lugar. Los vestuarios colaboraron, mientras que la iluminación fue un clavo que nunca me pude sacar, a pesar de que nunca se vio tan oscura como "Preciosa Perla".

La música incidental es una consentida de los momentos cumbres, pero también se puede escuchar temas mas populares, y especialmente, los tambores africanos. 

No evita el típico recurso de telenovela de jugar al misterio, otros clichés son usar el embarazo como arma femenina de retencion marital, o que un par de personajes no sean hijos legítimos. Pero también pone sobre la mesa la sugerencia de un incesto o las violaciones a las mujeres negras.

Lo que más fuerza a nivel de guion es el embarazo de Alicia, convirtiendo la escena en un desfile de candidatos a padre, pero al final da un giro sorprendente al descubrir que es Abelardo el verdadero padre. Aquí vemos resaltar otra de las escenas claves de la telenovela cuando Alicia confiesa el engaño, y el ingenio de los brasileños para procurar que todo sea importante.

La telenovela procura siempre que todo se deje llevar por el recurso de las intrigas, que sea el final un juicio público es un escenario común, pero siempre efectivo a la hora de rematar el suspenso. Fue consecuente consigo  misma porque al final los villanos terminan pagando, el esclavo da muerte al “amo”, el discurso a la abolición de la esclavitud es un compromiso dentro de la historia misma y una promesa para el Brasil del futuro, como la última frase de Olivia recita, mientras que la pareja central ve triunfar su amor en una imagen a contraluz típica de un final de folletín.

Al final “Fuerza del deseo” es, como lo vimos en la introducción, una lucha por romper las cadenas de la esclavitud y un óleo de dos jóvenes enamorados como cuadro final. 



lunes, 8 de agosto de 2016

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2 X 1: “DESPERTAR CONTIGO” Y “VINO EL AMOR”. Ni fu ni fa

Televisa abre una nueva programación con dos "nuevas" telenovelas que buscan remontar la mala sintonía de estos dos últimos años, ambas se pueden ver por la señal internacional a la par de su emisión en México, aclarando que las dos telenovelas en cuestión están basadas en teleseries de Colombia y Chile respectivamente mientras que a diferencia sobre el cambio de televisa por optar por telenovelas cortas ("Las Amazonas", "Corazón que miente") ambas producciones serán de mas de cien capítulos. A sufrir entonces.

DESPERTAR CONTIGO... ¡NO GRACIAS! Digna del horario de “La rosa de Guadalupe” la producción de Pedro Damián es un lió de escenarios y de acentos. La historia pretende contar más de lo mismo con personajes dispares y con cierta chispa de humor ligero parecido a las últimas producciones de Lucero Suarez (“La vecina”). El problema de esta producción es que es muy inocente en su argumento inicial (su original se emitió hace más de quince años), cree que plantear situaciones símiles entre los protagonistas es suficiente (ambos con malas experiencias con el fuego), cierra con un acercamiento inicial que se cae de predecible y visto hasta el hartazgo, por ahí se rescata la participación de Estefania Villareal como la inseparable mejor amiga “gorda de autoestima” rompiendo estereotipos, lo mismo con Cyndi Corrales que recuerda a Luz Elena González en “Hasta que la plata nos separe”, Aura Cristina Geithner junto con Eloc Leaño cumplen y ojala pasen de las actuaciones cuadradas del inicio, después todo el primer capítulo se hace lento.

Las situaciones se manejan al mismo nivel que cualquier capitulo unitario de “Como dice el dicho”, las escenografías son tan planas como la actuación de Daniel Arenas. Aunque la musicalización no ha sido tan fastidiosa como se acostumbra en estas producciones, cero locaciones exteriores. “Despertar Contigo” parece una teleserie sin son ni ton.

¿VINO EL AMOR?... Por otro lado José Alberto Castro produce una adaptación de “La chúcara” una historia de la televisión nacional chilena que tuve la oportunidad de ver. Apuesta por la premisa, siendo tedioso todo lo que se cuenta, la presentación de personajes comete otra vez el error de poner actores en las dos etapas.  Las vistas aéreas de los viñedos son necesarios en la medida pero no impresiona más de lo suficiente.

El capítulo se centró en la vida de los padres de la que se convertirá en la protagonista Irina Baeva que por cierto al parecer en estos tiempos se escoge el protagonico según los followers de twitter, después pone énfasis en lo naturalmente bien conservado que esta Gabriel Soto y en hacernos sufrir con el dejo de Laura Carmine.

Podemos augurar las villanías de toda la vida de Azela Robinson mientras que un personaje puesto a cajón es el de la rubia oxigenada que se hace demasiado enajenada desde el primer dialogo. “Vino el amor” aparte de ser un refrito debe ser una de las telenovelas con el título más raro del año ¿Vino el amor? ¿Alguien lo entiende?. Y para terminar ya estoy harto de siempre ver el mismo molde en las introducciones de las telenovelas de Jose Alberto Castro.

jueves, 4 de agosto de 2016

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LA PREGUNTA: ¿Vale la pena ver dos horas seguidas “El hotel de los Secretos”?


“El hotel de los secretos” se va a demorar menos en terminar de lo que tardó en llegar  a la señal internacional del canal de las estrellas; no solo eso, sino que en su semana de inicio acabó la trasmisión para los mexicanos siendo  una teleserie anovelada  que inicio a principios de año para el público latino en los EE.UU (¿?). En conclusión, la empresa mexicana esta tan shockeada porque san rating hace tiempo ya no es santo de su devoción que hacen un arroz con mango en su programación. 

Pero la pregunta es ¿vale la pena ver dos horas seguidas de “El hotel de los secretos”? o quizás debería ir de frente y preguntar, simplemente, ¿vale la pena ver "El hotel de los secretos"?... hasta lo que llevo viendo sería un ¡No! contundente, porque a pesar de la primera impresión que me dejó, no siento que la historia avance a un nivel de argumento, se queda estancada en la premisa apelando a regar cuerpos muertos para levantar el interés, convirtiéndola en una producción desarticulada, y peor aún, sin oficio. En “El hotel de los secretos” todo se ve tan simple que da lo mismo si hay un asesino con cuchillo de oro, de plata o de los que uso yo en mi casa. Lo mismo pasa con las pugnas por el control del hotel y lo que mas despacio avanza es el tema de los embarazos. Y tampoco puede evitar las "farsas ridículas" como el caso del general y la moticuco de su hija.

El otro problema que tengo es que encuentro un elenco irregular fallándome todos los personajes de “arriba”, es insufrible ver el nivel de que todos anden de malas solamente al enfocarles la cara. Comenzando por el trio Bracho- Ponce- Paleta, la protagonista, Irene Azuela, realiza una actuación tan modesta como su vestuario, hasta ahora no colabora en nada el que sea una mujer médico; mientras que, Erick Elías, se limita a un rol que en apariencia cuesta verlo vestido de mozo, junto con esa barba rala rebelde que se ve tan mal. 

Irónicamente son los de “abajo” los que mejor representan sus personajes, son más limitados pero también tienen más vida, el mismo ambiente hace que se desenvuelvan mejor y por último se me hace más romántico el amor juvenil entre el hijo del cocinero y la muchacha explotada por la madre prostituta que el de la misma pareja protagónica.

Agradezcamos algunas participaciones como las de Silvia Mariscal, Juan Ferrara, y quizás, mas adelante, la de Claudia Ramirez. Siendo de lejos la mejor Ilsa Salas y sus ambiciones. Y su contraparte masculina seria Carlos Rivera como un pusilánime aristócrata dominado por mujer, suegra y madre. De los primeros actores lo poco de Luis Couturier ha sido tan pulcro como su caracterización.

El nivel de producción es más de lo mismo, los decorados son horrorosos, el espacio físico del hotel se nota de utilería, el armazón es una escenografía fría y acartonada, mientras que la iluminación empeora todo porque esta tan bien iluminado todos los ambientes del hotel que hace que todo se vea igual sea de día o noche; se ven focos, a veces velas encendidas y otras los dos pero nada mejora ya sea el comedor, las salas o el hall principal que de “gran hotel” tiene poco. 

Por ahí salvamos ciertas proyecciones de campo en los pasadizos, la misma cocina donde se desplaza la servidumbre y sobre todo gana mucho más en los exteriores ya sea por el vestuario o a punta de screen green que, irónicamente, levanta el nivel de producción.   
Esta por terminar la segunda semana, puedo salvar la participación de Jesús Ochoa que a pesar de ser un viejo conocido trata de darle seriedad a su personaje de inspector, su dupla con Lalo España es “simpática” y lo curioso es que hay una serie de elementos de criminología que podrían estar mejor explotados al igual que el tema de la medicina de la época. Otro asunto de mención es el contexto histórico en el que esta ambientado mencionando el centenario de la independencia mexicana, y al presidente Porfirio, algo que también sirve para crear interés por parte de los que no sabemos nada de historia mexicana. 

Entonces ¿Vale la pena ver "El hotel de los secretos"? Espero que si, ¿vale la pena ver dos horas seguidas "El hotel de los secretos"? No y ¿La seguiré viendo? Hare todo lo posible...
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