lunes, 20 de febrero de 2017

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TELENOVELA “CAUTIVA” (GMA Entertainment TV Group 2016) – CRITICA. La magia de los filipinos


Tras el éxito de Puentes de amor las telenovelas filipinas se consolidan en las tardes de panamericana televisión con Cautiva (Hanggang Makita Kang Muli) el tercer estreno seguido, y que se emite una hora antes de La promesa.

Lo que sorprende de este enlatado filipino es su acercamiento al género más surrealista, la premisa de la telenovela no es nueva, menos cuando el motivo será pura y estrictamente amoroso - la villana ama a Larry que está casado con Evelyn y como él la rechaza se venga robándole a la hija-, lo diferente de la telenovela es que la hija crece en cautiverio, y esto da lugar a una de las caracterizaciones/personificaciones más originales que se puedan ver en el género.

Si bien es cierto la telenovela tiene cierto tono risible, lo admirable de la producción es su esfuerzo por crear un ambiente insano de crecimiento, vemos como la villana maltrata física y psicológicamente a la protagonista, como la baña con agua fría, a diferencia de Renata Notni en Mi adorable maldición  o la Elif de ojos azulísimos la protagonista de “Cautiva” tiene los dientes amarillos y salidos, las uñas crecidas y el pelo enmarañado. Anda en cuatro patas, y con la espalda arqueada. En vez de hablar, ¡ladra y muerde!. Lo dudoso en esta parte seria el propio crecimiento, como hace sus necesidades fisiológicas, suponemos que en algún momento se habrá enfermado, y el otro punto negativo es que todo ese aspecto salvaje se soluciona con un buen cambio de look.

El otro tema de la telenovela es el peso que carga la madre de la protagonista y el resentimiento de la sobrina. El triángulo amoroso es cliché y es otra madre que pierde a su hija como en “La promesa”, el presupuesto es regular, y sin ir muy lejos, se nota su influencia mexicana al dar vueltas con el mismo tema. Lo bueno de la telenovela es su tono juvenil, la forma en cómo se conocen los protagonistas, y la forma en cómo se relacionan, siendo Ana un experimento antropológico al que le dan de comer en la boca si hace algo bueno, mismo perro.

En conclusión, la verdadera magia de los filipinos es que sus historias no dejan de ser telenovelas. Y como tal, a veces te conmueven, otras te ríes. “Cautiva” logra las dos cosas.

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