jueves, 16 de marzo de 2017

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TELESERIE ''KARADAYI'' (Ay Yapım 2012) - CRITICA. Una producción de prime time que no está en prime time

Miradas (turcas) que matan
A diferencia de Gumus, la nueva teleserie que ocupa su horario no se ve ni vieja, ni acartonada. La  imagen es impecable, no le envidia nada a la mejor telenovela de la rede globo. Tiene buen ritmo. Se ve que está pensada como una producción más seriada que atelenovelada. Si hay recortes, se disimulan lo suficiente entre secuencia y secuencia, para no perder al televidente. Las actuaciones están bien. Los protagonistas tienen presencia, especialmente el protagonista. Existe un triángulo amoroso más típico de lo aparente. Lo más importante es que el centro de la historia no es completamente amoroso, sino casi policiaco. Si tiene algún defectillo seria la cárcel que luce tan cómoda y espaciosa. Después es una producción de prime time... que no está en prime time.

Lo  que más se puede juzgar de Karadayi es a la vez una de sus mejores armas, el guion. La teleserie parte de un hecho fortuito que encierra al padre del protagonista en la cárcel. Obviamente, por un crimen que no cometió. Otra vez, el actor tendrá que hacerse pasar por otra persona, aunque sin cambio de rostro como en Ezel. Al parecer en Turquía los tópicos también funcionan. Así tenemos a la novia como la inconforme de la vida que quiere más de lo que tiene. Algo parecido pasaba en La vida amarga, teleserie turca que el cuatro cancelo después de un par de capítulos, protagonizada por el mismo actor. Podríamos mencionar a la antagonista de Se robó mi vida, o la misma Feriha. En cuento a la participación de Bergüzar Korel, la Sherezade de Las mil y una noches, su personaje en los primeros dos capítulos se siente tibio. Las escenas solo atinan a resaltar su nobleza. Es rica, pero trabaja para ella. Tiene un padre con influencias, pero no ayuda al hermano. Eso sí, a la actriz le sienta bien ese look tan formal, siempre de traje y con el pelo recogido.

La teleserie está ambientada en los años setenta. Se trata de darle el mayor realismo posible con la calle donde vive el protagonista. Se da cierta importancia al canillita que grita las noticias del periódico. Él nos cuenta los hechos. Se ven ciertos detalles como la radio. La teleserie mete a sus personajes en un mismo nivel donde se mezclan gente mafiosa, delincuentes de cuello blanco, fiscales, y gente más común. El primer capitulo tienen una escena de violencia sugerida. Uno de los villanos tiene la manía con acomodarse el pelo. La dirección de cámara apunta a pequeños close up, que resaltan las miradas. Eso es muy turco. Así como la importancia del patriarcado. O esas cenas en la mesa. Ahí es más turca. Como siempre confunden cuando se familiarizan por ser familia política. Todas se llaman hermanas, o la  suegra pasa a ser la madre.

Turquía ahora, y antes, vive atrapada en sus propias costumbres, o al menos eso nos enseñan sus teleseries que aquí se venden como telenovelas. Por eso un dialogo entre hermana y hermano parecieran adquirir otro sentido. La forma en como las mujeres están en la cocina, o en cómo se les manda a servir. Lo mismo pasa cuando se habla del matrimonio, él le dice a la hermana que se casa porque su padre la adopto y ahora a él le toca la responsabilidad. Cosas de turcos. Para cerrar la idea del porque el guion falla en cierto modo, los protagonistas son de distintas clases sociales y el guion no hace otra cosa que ver los dos puntos de vistas diferentes. Y eso, no es original.

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